sábado, 18 de julio de 2009

La gota que rebalsó el vaso.

Tengo que decirlo: yo sabía.
Tanta calma no era signo de algo bueno.

Esta noche, hace sólo unas horas, mi mamá me "confesó" que vio fotos mías en un estado que nunca imaginó, o algo similar, luego de que yo le pidiera una computadora nueva.
Dijo "...no me parece muy buena idea, vi fotos tuyas donde estabas de una forma que
nunca pensé...", entre otras tantas palabras similares y demás.

Es el colmo.
Pasó una vez; dos veces. Tres.
Suficiente.

¿Querías tormenta?
La vas a tener.

Veo que te gusta revisar mis cosas, así que quizás leas esto.

Entonces, vamos a hablar sin pelos en la lengua.

Me importa un comino.
Tu vida, la mía.

Pensar que trataba de ser buena con vos, devolverte el abrazo, el beso.
Pero vos por detrás, te aprovechás, metés mano donde no deberías.
Cuando te pregunto si pensás que soy tarada me decís que no, pero después parece que lo que decís no concuerda con lo que pensás.

¿Te gusta ver mis fotos, mis cosas?
Bueno, las vas a seguir viendo, no te preocupes.
Pero no sabés en lo que te metés.
No sabés.


Igual tengo que agradecerte. Lograste que pudiera mandar a la mierda mi "complejo de Edipo"... Ja...


Ahora entiendo todo...
Cada palabra que me decías, tus silencios, todo.


Se acabó.

1 comentario:

VaMoS pRiNcEsSiTaZ!!! dijo...

hola linda!!!


q mal plan q no hayas tenido privacidad en tus cosas intimas, pero sabes? no creo q sea un problema único el de tu caso, la mayoria de las madres hacen eso y es frustrante no poder evitarlo(porq lo hacen justo en el momento q menos te imaginas). no te preocupes, seguro algun dia va a entender q tu sabes tomar tus propias deciciones.


take care ever prinn...
mil bexoS.