sábado, 18 de agosto de 2007

¿Por qué?

Es la pregunta que no deja de resonar en mi cabeza.

Paso a explicar lo de mi papá.
Bueno, la verdad que no sé muy bien cómo es todo esto...
Simplemente no lo aguanto.
Parece tonto, loco, no sé...

Desde que nos mudamos acá, parece que todo fuera peor. Pero en realidad, creo que lo que sucede es que yo, ahora, siendo más grande y con más capacidad de pensamiento y razonamiento, puedo darme cuenta de lo que realmente sucede.
Pude darme cuenta de la familia que tengo, de los amigos que tengo, de los que no tengo.; de lo que no tengo.
De lo que quiero.
- O por lo menos de lo que no quiero -

Nunca pensé que me fuera a pasar esto. Siempre pensé que mi familia era "perfecta", de hecho hasta hace unos años lo pensaba. Casi hasta el año pasado.
Pero no.
Y el responsable es mi papá.
No sé si de chica él también lo hacía, pero ahora me doy cuenta, con mis propios ojos.
Según mi mamá, él fue siempre así. De hecho, cuando estaban recién casados, él se iba y no volvía hasta la madrugada. Mi mamá, obviamente, se preocupaba, no dormía esperándolo. Y cuando volvía, ella le preguntaba qué le había pasado, si estaba bien, y dónde había estado. Y él le decía que no lo persiga, que lo dejara en paz.
Está bien, eso pasa en las parejas, pero no en las recién casadas.
Yo nunca lo vi, por lo menos.
Pero mi mamá, con toda la paz, y toda su bondad, le hizo caso.
Pero cómo puede ser. En las parejas no pasa eso. No debe pasar. No debería.
Finalmente, mi mamá se cansó. Y claro. Quién puede aguantar a alguien así.
Pero eso ya no es una pareja, un matrimonio.
En un matrimonio, hay amor, afecto mutuo, comprensión, comunicación, interés por el otro, preocupación por el otro...
Claro, también hay discusiones, peleas, secretos no revelados... Pero eso no debe cortar con su amor...
Pero acá directamente no había nada.
No por parte de él.
Preocupación, nada. Interés, alguno, mínimo. Comunicación, la normal, la que tendrías con cualquier persona del mundo. Comprensión, cero. Afecto mutuo, no, sólo por parte de mi mamá; eso quita lo mutuo. ¿Amor? En absoluto.
¿Entonces? ¿Eso es una pareja, un matrimonio?
No es nada...
Es como hablar con el vecino.
¿Y entonces por qué estaban juntos?
No lo sé del todo, realmente.
Mi mamá lo quería...
Y lo sigue queriendo...
Y él, ni idea. Supongo que no tiene otro lugar donde estar. Hacer no hace nada, importarle, no le importa nada. Sólo sus amigos, el fútbol, y la cerveza.
¿Familia? Quizás su mamá, que ahora está en las últimas. Su padre es igual que él, así que no sé cómo será su relación.
Nosotros, cero.
Empezando por que a mi abuela – o sea, la mamá de mi mamá – nunca la quiso, jamás. Siempre se llevaron mal. De hecho, medio como que mis papás se casaron en secreto, en un principio; luego ya lo hicieron formalmente -. Pero se odiaron desde que se conocieron. A mi abuelo materno, supongo le da lo mismo. Nunca vi que demostrara ningún tipo de interés en él.
A mi mamá la quiso como a cualquier chico le puede gustar una chica. En realidad, él es más chico que mi mamá; ella le lleva cuatro años.
Mi abuela materna siempre le dijo a mi mamá que no le convenía casarse con mi papá, que tarde o temprano se iba a dar cuenta. Pero mi mamá no le hizo caso. Y hoy, finalmente, se dio cuenta. Y le dio la razón a mi abuela.
Se dio cuenta de que mi papá no era lo que parecía. Pensó que podía cambiarlo, lo intentó, y no funcionó. Pero no lo dejó. Siguió y siguió.
Nací yo, y obvio ya no lo iba a dejar. A nadie le gustaría crecer sin sus padres, eso es muy feo y triste... Y es muy común, sin embargo...
Pero ahora, que ya soy grande, me doy cuenta de las cosas, y mi mamá ya está decidida casi del todo a dejarlo... Y en cuanto dude, yo le voy a dar el empujón que le saque la duda...
No voy a permitir que este hombre siga lastimando a mi mamá. Jamás.
Pero por eso, como dije en la otra entrada, todavía no "podemos" dejarlo...
Él es el que entiende de trámites y todo eso, y es el que hace todas las transacciones y demás.
Por eso, cuando se termine de pagar la casa, y encontremos un lugar digno de ser habitado, le buscaremos un departamento o algo donde se pueda alojar y hacer su vida como a él se le de la gana. Y que no nos moleste más. Ni nosotros a él.

Esa es la parte "histórica", resumida, por supuesto.
Quizás deba agregar algunas cosas...
Por ejemplo, él también odió aún más a mi abuela porque fue ella la que "confió" en mi tío, el que nos "sacó" la casa. Ella aceptó, de alguna forma, que lo hiciera. Pero claro que no lo hizo a propósito. Este hombre, mi tío, es tan inteligente escrupulosa, que planeó todo a la perfección, sin que nada se le escape. Y para que no puedan agarrarlo, como de hecho no lo hicieron.
También le sacó la casa a la hermana de mi abuela unos años antes de que yo naciera. Y a varias personas más.
Una vez tratamos con la hermana de mi tía, "atraparlo". Ella se había puesto un sobretodo, y se escondió un grabador. Fue con mi tío y empezó a preguntarle "cosas", intentando sonsacarle algo. Pudo lograr algo, pero resulta que el volumen en que se grabó era muy bajo y apenas audible...
Pero bueno. En estos momentos dejamos el tema a un lado.
Actualmente, estamos en juicio por el accidente de mi abuela, ocurrido exactamente el año asado, el 10 de mayo.
Pero esto lo cuento en otra entrada porque esta ya es bastante extensa y no terminé con el tema principal.
En fin. Retomando...

Decía que esa había sido la parte histórica del tema.
Ahora va la parte "actual" y personal.
El punto de vista personal de mi mamá ya lo expresé, en parte.
El otro día estuvimos hablando sobre esto, y ahí fue donde se aclararon nuestros puntos de vista, que concordaban en gran parte.
Estuvimos como dos horas hablando, así que, en resumidas palabras, ella me expresó que cuando se termine de pagar la hipoteca de la casa, le va a comprar un departamento para el sólo, y nosotros buscaremos una casa.
Todo el tiempo me habló de lo que pensaba de él, ya no recuerdo bien, pero me contó diversas cosas que yo ya sabía... Sobre cómo es él, y demás...
Pero cerca del final de nuestra conversación, me quedé helada.
Con lágrimas en los ojos, me dijo que lo seguía queriendo... A pesar de todo. Pero que ya no podía seguir así, todo esto...
En fin... Esto es claramente "amor no correspondido"...
Y bueno, mi punto de vista es el mismo que expresé.
Sobre mi papá, que más puedo decir...
Desde hace aproximadamente tres años que empecé a llevarme realmente mal con él. Discusiones todo el tiempo, la mayoría por estupideces. Claro, pensarán que es por "la adolescencia". Uno se pone rebelde, más con sus padres. Pero él no trataba de comprenderme o de... no sé, tratarme como un adolescente, como su hija...
[uno a sus hijos siempre le da lo mejor, quiere lo mejor...]
Pero él siempre pensó en él.
Y yo, por ese entonces, era muy "propensa a los vómitos"... Como la princesa Mia, en "El diario d ela Princesa", donde la chica, cuando se pone nerviosa, vomita. Bueno, yo igual. Pero no así de repente.
Por ejemplo, cada vez que tenía una prueba, me ponía tan nerviosa desde que me levantaba, o quizás desde un día antes, que cuando llegaba al colegio vomitaba. Y de paso, me perdía la prueba.
Pero me pasaba todo el tiempo. Ese año creo que vomité en le colegio como cuatro o cinco veces.
Luego, cuando pasé a 8° año, pasó todo lo contrario. Creo que en ese momento fue donde más progreso tuvo mi cerebro. Es como que me tranquilicé, y ya no me importaban tanto las pruebas. Es decir, no me ponía tan nerviosa. En parte, creo que lo que más me ayudó fue teatro. En 7° fue el primer año de Teatro, y yo no podía pasar al frente, me ponía nerviosa y no sabía qué hacer. Apenas empecé 8°, en la primera clase(o la segunda, qué sé yo), nos pidieron pasar al frente y dar algunas características de nosotros, cómo éramos. Y a mi ya no me importaba nada. Pasé y dije que era aburrida, histérica, y que si alguien me conoce bien la iba a pasar bien(o algo así... una cosa medio rara que me salió). Siempre me tildaron de la inteligente, aburrida, histérica sobre todo. No me decían nerd porque yo era más suelta y "amigable" que un nerd, pero sí era la inteligente, a la que siempre recurrían todos.
En fin, creo que Teatro me ayudó a soltarme y a ser yo misma, de alguna manera. A hacer las cosas por mi parte, a no depender de nadie, y demás. A formar mis propias ideologías y puntos de vista.
Bueno, finalmente, ese año terminaron los vómitos. Sólo una vez me pasó, pero nunca más.
A lo que iba: en esos momentos, entre pruebas y vómitos, a fines del año no sé por qué me sentí mal con mis amigas y recurrí a la psicóloga del colegio. No sabía ni por qué iba. Cuando me preguntó qué era lo que me pasaba, no sabía qué decirle. Finalmente, quedó algo inconcluso, pero decidí no volver. El problema en realidad, no existía, era algo que se me había ocurrido, y luego pasó y se arregló todo.
Luego, al siguiente año, comenzaron las discusiones con mi papá. Me llevaba tan mal, que mi mamá armó una cita con una psicóloga.
En realidad fue gracioso. Estábamos llegando al consultorio, y yo ni siquiera sabía por qué iba. Mi mamá, entre tanto alboroto, se había olvidado de explicarme lo que pasaba. Entré con la psicóloga y no sabía qué decirle. Empecé a contarle sobre las discusiones con mi papá, pero todos e desvió y terminé contándole sobre las relación con mis amigas. Luego la hizo pasar a mi mamá, y ella le explicó lo sucedido. Pero yo nunca más volví. Me daba vergüenza lo que había pasado. Y ya no me gustaron más los psicólogos, aunque nunca me habían gustado.
El año pasado, mi cerebro aumentó su actividad, y pude darme cuenta de todo.
O la gran parte.
Mi papá llegaba a casa como somnoliento, con los ojos rotos, y cuando el cuadro era peor, casi cayéndose. Generalmente me saludaba y tenía un aliento fuerte, horrendo.
Claro, si llegaba cuando todavía estábamos despiertos, porque la mayoría de las veces lo hacía después de las doce de la noche.
Y entonces caí. Estaba borracho.
Y todo en mi cabeza se fue aclarando. La situación general de la familia, la relación entre mis padres, nuestra situación económica... Todo.
Y el diez e mayo muere mi abuela.
Yo no lo podía creer.
Pero lo único que se me venía en mente era pensar que ahora mi papá estaría feliz de la vida.
Vino mi cumpleaños. Ese momento tan ansiado, planeado durante tantos años, soñado durante tanto tiempo...
Pero también estaba mi peor pesadilla, mi miedo más grande...
En todas las fiestas familiares, mi papá hace algún papelón... Se emborracha, como siempre, y empieza a decir estupideces... Más de las que dice cuando está "bien".
Se imaginan mi horror...
Explico que aquí, en Argentina, los 15 son el festejo más grande de todas las chicas, como en Norteamérica y otros países son los Dulces 16.
Toda la familia reunida, de aquí y de allá. Todo planeado, casi a la perfección.
Y que llegue este hombre y haga un papelón...
Pero mi mamá le hizo prometer que no lo iba a hacer, porque si lo hacía, ella, ahí mismo, le daba una patada y lo echaba a la calle... Y no tengan dudas de que yo la iba a acompañar.
Pero no hizo nada. Sin embargo, a mi ya me repugnaba el hecho de que estuviera presente, casi me asustaba. Cuando me senté con ellos no podía dejar de mirarlo, ver lo que hacía...
Y este año ya me da igual.
En realidad, le tengo una bronca increíble.
Directamente trato de no hablarle, tratarlo como a cualquier persona...
Pero cuando llega a la noche así, todo borracho, me da asco.
Llega y ya le ves los ojos rojos; se tambalea, y en lo único que piensa es en comer. Y peor si estamos comiendo, yo no puedo seguir, me tengo que levantar e irme, o distraerme con cualquier cosa. Les juro que se te corta el apetito ver la forma en la que come, escucharlo masticar... Agh, es completamente asqueroso...
Pero ahora, mi furia va más allá de eso...
Pienso en lo que sufre mi mamá, todo lo que hace(o mejor dicho, no hace), y tengo ganas de pegarle. Sí, ni yo me lo creo. Estoy al borde de hacerlo, pero me detengo. No voy a generar una preocupación más a mi mamá. No más problemas de los que hay. Simplemente me levanto y me voy. No le dirijo la palabra. Me di cuenta que si yo hablo, genero discusión. Siempre es lo mismo.
Me voy a mi cuarto, escucho música, acomodo mi ropa, hago la tarea o cualquier cosa.
Es increíble, pero me levanto a la mañana, y el simple hecho de verlo, saludarlo antes de entrar al colegio, ya me saca la felicidad, esa "alegría" que uno tiene usualmente cuando se levanta. Por suerte, en el colegio me olvido de todo, o casi todo. Pero odio tener que verlo a la salida. Siempre que me subo al auto al salir del colegio, le pregunto si el se queda en casa o se va. Y me deprimo cuando me dice que se queda, la mayoría de las veces. Simplemente me arruina el día.
Pero lo que más me presiona a odiarlo es cuando me enteré de lo que me dijo una "amiga".
Y cómo me lo dijo me impactó, pero es tema aparte.
Estábamos en la casa de una chica, y de la nada absolutamente, salió y enfrente de todos me dijo que lo vio a mi papá con los amigos en el parque V. D. (un parque muy conocido de la zona, a media cuadra de su casa).
Yo me quedé helada. Primero no podía creer lo que me estaba diciendo. Eso afirmaba la realidad de que no hace nada por nosotros, ni le interesa hacerlo. Y segundo, no podía creer que me lo dijera enfrente de todos. Estábamos en un cuarto, todos con la computadora, mirando los flogs y las fotos de esta chica, y ahí nomás los soltó. Rogaba y ruego que nadie lo haya escuchado...
Eso fue la gota que colmó el vaso con mi papá(lo de mi amiga va aparte).


Hoy llegó así. Encima el lugar en que vivimos no es "el mejor". Y cuando llegó, un montón de coches de la policía pasaron por la calle que corta la de mi casa, seguramente atrás de alguno. Salí con mi papá a ver qué pasaba, y él casi se cae. Yo estaba comiendo una empanada, y llegó él. Se me cortó el apetito verlo comer las empanadas. Es realmente asqueroso, no quiero describirlo. Terminé la empanada y me fui.
Hoy fue el cumpleaños de mi abuelo.
Se lo festejamos mañana.
Y llegó este hombre y se le puso hablar de cualquier tremenda estupidez. Yo lo escuchaba desde mi pieza. Y cada vez que pasaba cerca de él, tenía ganas de pegarle, darle unas cuantas bofetadas.
En fin.
Cómo concluir...
Esto no tiene conclusión aún, pero la espero con ansias...
Por lo menos me ayuda con Ana...
(Me corta el apetito... algo es algo)
- Vos me hiciste así, ya no hay vuelta atrás -

2 comentarios:

karla dijo...

hi chika te comprendo ala perfeccion ya que mi papa tambien es alcoholico y si se lo que se siente que lastimen alas personas que amas y no sabe el daño que te esta provobando pero yo cai por darme cuanta y dejar de que me interesara loq ue el hacia simplemente me intereso en mi hermana y mi mama se que sonara algo mal pero solo me preocupo por el dinero que me da, y pues mira no lo dejo de querer porque es mi papa y elme dio la vida simplemente como dices la madurez te hace ver todo desde otro punto de vista, bueno chika me paso a retirar suerte y espero que todo marche mejor byee

blancuchentita dijo...

mi nena lo he leido completamente ...como supuestamente akien deberiamos amar por sobre toas las cosas terminamos despreciandolo...weno mi padre jamas vivio conmigo...creo k del matrimonioa la unika k keria era ami hermana menor...yo vivi siempre con mi abuela...pero aun me duele el desamor k mi padre me demostraba....es cierto la figura paterna es re importante a mi me hizo muxa falta pero despues de un tiempo aprendes a vivir con ello.....ojala tu con tu madre vivan luego solitas para k tengas esa paz k tanto ansias y para k con tu mamy puedan ser felicces...
besos cariño y mucha fuerza